10.02.2009

Puro sabor nacional


Texto aparecido originalmente en mi columna Kultura Urbana, en la edición #38 (Tropical) de BG Magazine.

--

Parafraseando el slogan de una colita rosada que disfrutaba cuando niño, presento una selección de sabrosas revistas digitales made in Ecuador. Desde publicaciones musicales hasta podcasts culturales, la web local deja atrás los dias insípidos de copy/paste y asegura actividad cerebral detrás de sus nuevas propuestas. Al menos detrás de estas.

Discokette
La primera impresión no es la que cuenta: unas fotografías tamaño carné me dicen que los Discokette son, simplemente, un terceto de freaks. Pepe, José y Dj Zorro demuestran lo contrario en este podcast de aparición quincenal. Ya sea hablando, cantando o silbando, Discokette es un show de ideas disfrazadas de palabrerío y lo más importante, repleto de música del carajo.
www.discokette.blogspot.com

Plan Arteria
Si algo sucede respecto a música en Ecuador, está aquí. Plan Arteria es la punta de lanza del sonido local en la web, un completísimo sitio con entrevistas a músicos que pueden ser tus vecinos, reseñas tolerables y una imprescindible agenda nacional.
Plus final: su diseño de alto decibel.
www.planarteria.com

Experimentos culturales

Intelecto en bandeja de lata. Grupo documentando proyectos culturales y urbanos con veta artística. La web es su base de operaciones y salón de la justicia: un espacio que legitimiza el accionar de creadores Ecuatorianos (ojo con Full dollar) y reinstaura la fe en el muchas veces dudoso, meloso y ocioso arte contemporáneo.
www.experimentosculturales.com

La radio robot
Simple pero efectivo: una selección (¿automática?) de rock y electrónica hecha por estos lares. Cero palabras y sólo música en un podcast que no por económico deja de ser interesante. Give beats a chance: entra, conoce, suscríbete y dale play.
www.laradiorobot.com

Rio revuelto
Arte en letras mayúsculas. Haciendo honor al nombre, Rodolfo Kronfle lanza la caña a lo mejor de la escena, diseccionando muestras, bienales y salones con un verbo extenso pero entendible. Incrédulos e infieles: el arte ecuatoriano ya tiene su propio multiplicador de peces.
www.riorevuelto.blogspot.com

Sobran sombras


Texto aparecido originalmente en mi columna Kultura Urbana, en la edición #37 (Noir Dark) de BG Magazine.

--

Indeciso hasta el final, escojo a una selección que nos descubre la belleza en lo difícil y lo extraño. Moviéndose a grandes pasos entre luz y sombra, nos acercan a propuestas contemporáneas que destilan perversiones, miedos y obsesiones. Resumiendo: Todo es lindo, pero no se cómo.


Arte: Marlene Marino
35 mm en su mínima expresión. Marino contempla la dejadez del ser humano por entre tragaluces y ventanas de cuartos que podrían ser el de cualquiera. Su extraña simpleza y rechazo frontal a la frialdad de lo digital nos regalan imágenes inmediatas, personales y claro, oscuras.
www.marlenemarino.com

Cine: Harmony Korine
La pretenciosa crudeza de este gran director y sus ejercicios previos (Gummo, Julien Donkey-Boy) da paso a Mister Lonely, una fantasía que no por menos violenta deja de ser depresiva. Sueños inalcanzables y vidas suplantadas en un cuento que observa la obsesión con la fama desde una perspectiva surreal y nublada.
www.misterlonely.co.uk

Diseño: Experimental Jetset
Una licuadora entre la limpieza del diseño suizo y filosofías varias. Mezcle y sirva ironía. Cada pieza del jet set -así como su nombre- se desbarata y sostiene sobre capas y capas de textos en perfecta Helvética. Un trío de holandeses tan impresionantes como contradictorios: la luz del diseño actual, viviendo siempre a la sombra.
www.jetset.nl

Música: Portishead 3
Película de terror encerrada en sesenta minutos de música. Aquí Beth Gibbons es un mero accesorio, desmembrando frases sosas alrededor de la verdadera fiesta: un halloween sicodélico, un combo de máquinas oscuras regodeándose entre la tristeza. Lo que fue negro siempre puede ser más.
www.portishead.co.uk

Publicación: Acne paper

Sofisticación de papel beige y fotografía granulada. Salida de Suecia, Acne es una publicación de gran formato y aún más grandes aspiraciones. Con temas que van desde la historia del té hasta ciertas mujeres barbudas de principios de siglo, el excéntrico contenido de sus páginas es en si mismo su manifiesto: alta o baja, cultura es cultura.
www.acnepaper.com

Instant karma


Texto aparecido originalmente en mi columna Kultura Urbana, en la edición #36 (Karma Verde) de BG Magazine.

--

Asumo que karma con gusto no pica, por lo que aprovecho el tema de esta edición para presentar ciertos actores coolturales que ruedan un camino repleto de buena onda y altas dosis de sinceridad. No hay de que preocupar: John Lennon (y groupies como Paulo Coelho) se quedaron fuera de esta buseta directo al paraíso. No había cambio, al parecer.


Diseño: Acampante
Sebastián Valdivia (a.k.a. acampante) le dijo chao al diseño para corporaciones y hola al desarrollo de proyectos (más) valiosos junto a la UNESCO y grupos aborígenes. Como vj, dedica su tiempo a machacar cerebros en clubes alrededor del globo con visuales desquiciadas y –sorpresa- tiernas. Un mundo de árboles, pajarillos y personajes oníricos acompañados por electrónica deforme que en muchos casos, el mismo compone. 100% feeling visual.
www.miacampante.com

Moda: Foodball

Come, no corras. El paradero de comida sana auspiciado por la firma de zapatos urbanos Camper propone bolas de arroz ecológico rellenas de alimentos poco problemáticos como veteraba, tofu y hongos. Si todo suena muy poco excitante al paladar, no hay nada que una buena salsa de curry y coco no pueda arreglar. Aunque debes viajar a Barcelona para probarlos, se agradece a Camper por calzar sus extensiones de marca a proyectos positivos y no a gafas plásticas, relojes chinos y colonias unisex.
www.camper.com

Revista: Atypica

Salida de Rosario (Argentina), Atypica es, más que una revista de cultura contemporánea, un grupo de freaks con ganas de pasarla bien. Como una factory emergente, creadores de diversos ámbitos y latitudes giran alrededor de Guillermina Yngelman, editora en jefe e instigadora de una actitud do-it-yourself que te inyecta una sola duda: ¿Cómo diablos lo logra?
www.atypica.com.ar

Música: No Age

1. me encanta su bulla
2. hacen un cover de Its oh so quiet, de Bjork
3. el nombre suena a new age.
www.myspace.com/nonoage

Un millón de amigos


Texto aparecido originalmente en mi columna Ojos Bien Abiertos de octubre/2009, en Diario El Universo.


Llegué. Email, contraseña y estoy aquí. Entré a Facebook y desde el primer segundo, tengo ganas de salir. Pero no salgo. Horas...y ahí estoy. Imagino que no estoy solo en esto.

Patología concreta: No lo uso -estoy diseñado, escribiendo, haciendo cualquier otra cosa- pero me hace sentir bien (¿tranquiliza?) saber que simplemente estoy ahí. Que cuando alguien importante, contactos de trabajo, mi familia o amigos lo abran, tengan la opción de escribirme y decirme eso que necesito saber con tanta urgencia (hasta la fecha no sucede, pero tengo la certeza que ese día llegará).

Seriamente, abrí mi cuenta con un solo objetivo: trabajo. Mantenerme conectado con clientes y promocionar algunas de las actividades que realizamos. En pocas semanas, la cantidad de gente en mi red se ha reproducido geométricamente hasta llegar al dia de hoy a -casi- quinientos. Se que para muchos es risible. Para mi fue sorprendente: nunca supe que tenía tantos amigos.
Por higiene, he decidido mantener mis amistades en exactamente ese número. No quiero tantos invitados a la fiesta.
En un futuro cercano, mientras la cantidad de "solicitudes" aumenta, tendré que borrar sistemáticamente a mis amigos actuales para aceptar a otros. Si este es el caso de algún lector, no se lo tome a mal. Es por una buena causa. Todos tenemos derecho.

Otro aspecto fascinante de Facebook es la generación de nuevas modas y actitudes colectivas. Y no hablo de temas hoy en dia out como la desbordante capacidad que algunos tienen para compartir insignificancias (a comer a San Marino! sacándome las medias! en el baño!) sino de otros mas sutiles y siniestros, silenciosamente incorporándose al día a día digital. Para muestra, dos botones:

1. El "efecto viajero": Estos son los amigos que, luego de ser invitados a un evento, ingresan a la sección comentarios y nos regalan este tipo de mensaje: "Me encantaría asistir...pero estoy lejos, un abrazo." Los mas detallistas dejan algo como: "Suerte con el concierto...lástima que estoy ahora en Miami!". Generalmente utilizan fotos de perfil que se reconozcan turísticas, como un horizonte naranja o un delfín. Recientemente, confirmé mi asistencia a un evento en donde el 90% de los comentarios eran de esta nueva secta de expresivos viajeros. Para pensar: en el evento, extrañamente, no había nadie.

2. Canta conmigo: Como una suerte de cancionero colectivo, esta situación se da cuando un personaje se anima a poner en su muro las primeras lineas de su canción favorita...y acto seguido aparecen como esporas una serie de amigos completando emocionadamente la letra en cuestión. Pronostico que esta moda será el reemplazo de las caducas guitarreadas al atardecer.

Podría seguir y seguir, pero mejor, los invito a que se conecten a Facebook y vayan mas allá del chat y las consultas a la galleta de la fortuna. Es más divertido e, incluso, puede que hasta educativo. Ahora si me voy a trabajar. Espero.

Feedback


Texto aparecido originalmente en mi columna Ojos Bien Abiertos de septiembre/2009, en Diario El Universo.


La tercera es la vencida. Mis dos últimas columnas (Diez Samborondonerías e Interprovincial) han generado un revuelo que nunca esperé. La bandeja de correo, que anteriormente recibía uno que otro comentario al azar, se vio inundada durante los pasados dias con literalmente decenas de emails de todo tipo: alegres, emotivos, sorprendidos y ofendidos. Muchas personas comentando, algunas felicitando...y unas pocas reclamando.

Como para cerrar la trilogía, celebro toda esta retroalimentación con una selección de los mejores comentarios recibidos por parte del club de lectores. Gracias a todos. Próximo mes: regresa la programación normal.

1. ¿Comparar a New York con Guayaquil? Concuerdo con tu amiga: NYC me recuerda mas a Quito que a mi lindo Guayaquil de mis amores. ¿Será el despampanante frio que embarga a esa ciudad en el invierno?

2. El artículo "Diez Samborondonerías" me parece super controversial, porque al leerlo pone mucho a pensar en las opiniones subjetivas de los que habitan Samborondón. Los hace sonar snobs, característica que no favorece a la sociedad y que no ayuda mucho a la imagen internacional de nuestra cultura.

3. Hola, me gustó mucho tu artículo "Diez Samborondonerías"...aunque creo que te faltaron un pocotón de cosas por mencionar!!!

4. El Malecón es precioso, la 9 de Octubre muy bonita y alumbrada, ¿pero mas allá? Por la misma razón, los ricos de NY se quedan entre Madison y la 5ta. Avenida y ni piensan pasar por el Bronx. ¿Porqué en Guayaquil tiene que ser diferente? VIVA SAMBORONDON!

5. Ayer se fueron las élites económicas Guayaquileñas al sur (Centenario); luego se fueron a Urdesa; más tarde a Samborondón (otro cantón); mañana, ¿a dónde es la mudanza? ¿Daule?

6. Otra diferencia entre Guayaquil y Quito que como corredor admiro, es el parque La Carolina: con perímetro de casi 3 km., es ideal para entrenar, en lugar de que te siga un auto con chofer en la vía Samborondón.

7. Me retracto sobre el parecido de Quito con San Francisco. Creo que se parecen a los de Washington DC: Una bola de burócratas nacionales e internacionales.

8. Sobre el artículo "Intreprovincial", comprenderás mi desazón al leerlo: pensé que habías mirado más allá, en el corazón, alma y espíritu de las personas...

9. ¡Que desperdicio de papel, de tiempo y de letras! Creo que me has decepcionado. Igual no te leia antes, pero tu artículo (si se puede llamar artículo a eso) no tiene relevancia, chiste o gracia alguna. 10 Samborondonerías=10 tonterías.

Interprovincial


Texto aparecido originalmente en mi columna Ojos Bien Abiertos de agosto/2009, en Diario El Universo.


Trabajando durante los últimos quince días en Quito, decidí buscar esas supuestas grandes diferencias entre nuestra ciudad y la capital.

Para mi sorpresa, lo que encontré fue todo lo contrario:

1. No importa a qué lugar de la ciudad vayas, al salir del aeropuerto quiteño, los taxistas te darán la misma emprendedora respuesta de nuestros taxistas locales: “Cinco dólares la mínima, jefe”.

2. En Quito también caminas inseguro por las calles. La única diferencia es que allá, si no te acaban los ladrones, se te acaban los pulmones después de correr dos cuadras.

3. En Quito también puedes ser atropellado por el transporte público. El riesgo es mayor si llevas corriendo más de dos cuadras para escapar de algún ladrón.

4. En materia de diversión familiar, Quito también tiene un Play Land Park: se llama Vulcano y tres vueltas en su montaña rusa me dejaron peor que el accidente vehicular que tuve hace mes y medio. Y hablo de la montaña infantil.

5. En Quito también puedes acceder a cierta gastronomía alternativa: si aquí es el caldo de tronquito, allá degustan el enigmático caldo de 31.

6. Y si de alimentar el espíritu se trata, en Quito también se bebe cerveza en las tiendas. Mi única recomendación es que no se debe fiar de los vendedores: ofrecen cervezas “al clima”, pero siempre están calientes.

7. En Quito también hay arte. Y como nada es perfecto en esta vida, también hay artistas.

8. En Quito también hay cines, restaurantes, bares y clubes. También hay mal encarados que se manifiestan de cuerpo presente cada vez que abres la puerta del auto, extendiéndote un ticket que reza mal impreso: “Parqueo $ 2”.

9. Allá también tienes que meter acelerador a full si, después de esa farra fenomenal, no tienes más que $ 0,50 en el bolsillo para cancelar la tarifa del mal encarado que se encuentra al lado de tu ventana.

10. Por último, en Quito también existe un Samborondón: se llama Tumbaco.

10 EPIFANIAS



Texto aparecido originalmente en mi columna Ojos Bien Abiertos de julio/2009, en Diario El Universo.


1. Antes, cuando me preguntaban donde vivía, solía decir: Samborondón. La última vez, frente a un grupo enorme de gente, vergonzosamente me corrigieron: “Tu no vives en Samborondón, vives en Entreríos”.

2. El otro dia, un amigo preguntó: "¿Vives en Entreríos, cierto? Eso no es Samborondón, es Samboronbronx!". Parece que por estos lares, el simple hecho de que alguien exista o se mueva por las calles -a diferencia de lo que sucede en las desoladas ciudadelas de la zona- es causa de asombro y, por lo que pude notar, de juvenil emoción.

3. El otro dia, caminando por el centro, me encontré a dos colegas. Al ritmo de varias cervezas heladas, uno de ellos contaba: "Tengo una amiga extranjera, profesora, recién llegada. Vive en Entreríos. No conoce de lugares para salir a divertirse, pegarse un trago. En su aburrimiento, consultó a una amiga de la Universidad si la podía llevar a Guayaquil a visitar lugares nocturnos. Su respuesta: Yo jamás salgo de Samborondón."

4. También el otro dia, al encontrarme con (otros) colegas en la misma situación, me dijeron: "Mira, si nosotros tuviésemos casa con piscina, automóvil a la puerta y tarjeta de crédito para rodar por clubs de $25 la entrada, tampoco saldríamos de Samborondón. Jamás".

5. El otro día escuche que a La Paleta (popular antro ubicado en la zona de Las Peñas) se lo conocía como "el bar donde la gente de Samborondón va cuando quiere sentirse bohemia".

6. Mi ex-novia, que es una chica bastante adorable, entendía el concepto de vivir en Samborondón.

7. Mi ex-esposa, que es otra chica bastante adorable, no viviría en Samborondón bajo ningún concepto.

8. El otro día pasé a cobrar un dinero por el departamento de un amigo en Las Peñas (a pocos metros de La Paleta). Luego de la visita de cortesía, salimos caminando por el Malecón. Al poco tiempo, bajo el inclemente sol de medio dia, me dijo en actitud burlona: "Se nota que no eres de aquí, ya estás sudando".

9. No se si sea cierto, pero el otro dia escuché que en Samborondón la temperatura es dos grados mas baja que en Guayaquil.

10. Finalmente, el otro dia una amiga venida de New York, del centro mismo de Manhattan, hacía la siguiente comparación: Quito es New York, Guayaquil es California. Me asombró. Por alguna razón (creo que mas cercana al corazón que a la razón en si mismo) siempre había pensado lo contrario.

Love magazine


Texto aparecido originalmente en mi columna Ojos Bien Abiertos de mayo/2009, en Diario El Universo.


Ayer pensaba que las relaciones se parecen a la creación de una revista.
Hace pocos días me contrataron para trabajar el diseño y contenidos de un nuevo proyecto editorial y, revisando los detalles requeridos para empezar con la labor, me he encontrado con una serie de paralelismos entre la búsqueda del amor y el armado de palabras e imágenes en un conjunto de páginas tamaño A4. Aquí, para mis dilectos lectores, una selección de conjeturas:

- Empezar una publicación/relación no es fácil. Todos soñamos en algún momento con tenerla. Un espacio en donde compartir nuestras ideas, anhelos, historias y obsesiones. Algunos quedan a medio talle y otros se lanzan enamorados a la aventura, obsesos, seguros de vencer cualquier traba que se cruce por el frente.

- La realidad es que es muy costosa. El mantenimiento a largo plazo es una de las pruebas mas grandes. Varios factores que van desde el aburrimiento y la falta de recursos económicos e intelectuales hasta el "ya no tener nada que decir" se confabulan para que, en el momento menos esperado, el emprendimiento se vaya al suelo.

- Si eres lo suficientemente demente y decides seguir, debes primero entender claramente su personalidad. Mucho cuidado con estar jugando a diseñar la Rolling Stone cuando lo que el otro/a espera es Better Home and Gardens.

- Una portada linda y atractivamente diseñada, siempre vende. Lo que te mantiene en el ruedo, sin embargo, es lo de adentro.

- Lo complicado empieza con la edición, o, en otras palabras, con entender lo que no funciona y eliminarlo. Hay que hablar con la misma letra. Hay que ser divertido sin llegar a controvertido y una página después, ser reflexivo sin ser aburrido.

- Cuando por fin el ejemplar está entre tus manos, después de meses (o años) de trabajarlo, no lo puedes creer: lo acaricias, besas, hueles y miras de arriba hacia abajo una y otra vez.

A partir de ahí, puede suceder cualquier cosa. Hay ocasiones en que, cuando ya es demasiado tarde, te fijas en pequeños detalles que descuadran el diseño, como dos fotografías que lucen terribles en la misma página. En otras todo luce perfecto, pero en el fondo sabes que el proyecto no va a funcionar en el mercado.
Y a veces, muy pocas veces, es un éxito. Algo que supera el paso del tiempo. Un ejemplo de su categoría. Un modelo a seguir.

Hoy sigo pensando que las relaciones se parecen a la creación de una revista. Y estoy seguro que podría seguir y seguir, pero ya no puedo escribir más. Me toca pasar la página.