2.25.2009

¿Quién quiere ser miserable?



Cuando vi Slumdog millionaire, quedé bloqueado un instante por mi rechazo a esa estética de la miseria de la que tanto disfrutan muchos directores actuales. Equivocado. Al final, entendí que Slumdog va de otra cosa: una comedia sobre el dinero. La caotizada Bombay (circunstancial) y el romance entre Jamal y Latika (cursinsustancial) son un aderezo light que disfraza para efecto de premios y consumo masivo un estudio sobre el intercambio de valores y la supresión de la moral, en un círculo que se bendice y maldice a cada respuesta correcta, a cada rupia acumulada.

A la par con Ciudad de Dios, Slumdog Millionaire cosquillea nuestro estómago de canguil y cocacola para unirnos a la victoria de la risa sobre la muerte, para ver lo que tenemos pero de ladito, como un prisma multicolor que no nos deja entender pero seduce. Slumdog Millionaire firma con (terrible) adjetivo la última instancia de la miseria: divertida.

5 comentarios:

  1. Buen comentario sobre una película que divierte mucho, siempre y cuando no te la tomes muy en serio.

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  2. Estimado Forkiu:

    Algunos emails recibidos estos días declaraban su rechazo a mi posición de un SM "light" en su visión de la miseria. El argumento de que "Danny Boyle no es un documentalista" es cierto, pero también es cierto que su joya del 97, Trainspotting, revela otro tipo de miseria también con toques jocosos. Sin embargo, en donde Trainspotting conocía el espíritu del heroinómano a fondo, Slumdog Millionaire se queda en la orilla de la miseria y violencia tercermundista. Al final, una película que no está nada mal...pero nada mas.

    Saludos y gracias por pasar!

    J

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  3. Si, que buena que es Trainspotting hasta dan ganas de pegarse un chute. jajaja
    Saludos

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  4. Creo una cosa, la gente recientemente anda en busca de Trainspottings y Requiems for a dream en cualquier lado... (no lo digo x los comentarios de los aquí comentantes)

    La ví, y me gustó, considerando que es un producto de hollywood, que se apodera de posibles historias nacidas de la exótica realidad tercermundista de la India, y que intenta (si es que tenemos el ánimo) de dejarnos un mensaje: el que es bueno se mantiene bueno y sale al final ganando, y que los malos sí pueden redimirse, porque tal vez fue un hijo de las circunstancias, y que el final es feliz porque el protagonista se quedó con el billete y la chica con la cara cortada...

    entretenimiento como dice Jaime, nada más

    estoi seguro que fuera la película de cabecera de muchos si al final a la tipa la destripaba el tren, o le pegaba un tiro el ex marido mafioso sobreviviente, y se quedaba solo con el cadaver de la chica y mucho billete.... y la fama

    la coreografía del final le gustó a mi hija, nos pusimos a bailar todos en casa

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  5. Estimado Autómata:
    Es justamente esa misma estética de la miseria de la cual hablo, una forma de hacer cine que ha encontrado muchos adeptos principalmente en el cine latinoamericano y(me aventuro a conjeturar) ultimamente cautivando a varios directores occidentales de "renombre".

    Para mi lo interesante de Slumdog Millionaire es la forma de plantarse frente a la miseria y crear una fábula, una historia de aventuras, con heroes, heroínas, malos redimidos, coreografía y muchos "momentos chistosos" desde una de los escenarios mas traicioneros y pobres del planeta tierra.

    Si, es una victoria cinematográfica y un emotivo mix holly/bollywood. Pero SM se encuentra en una posición peligrosa, entre elevar los sentimientos por encima de las bajezas humanas o transformar la pobreza tercermundista en un juego de disneylandia: me da nervios, me da risa, me bajo, me voy a casa.

    Saludos pana y gracias por tu comentario!
    J

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